Caldos y sopas, esos grandes aliados

No toda dieta se basa en contar calorías. También la sensación de saciedad juega un papel muy importante. Muchas veces cuando comenzamos un nuevo régimen alimentario sentimos hambre y esa sensación de ‘vacío’ en el estómago.

Y es que muchas veces no sentimos saciedad, esa sensación de estar ‘llenos’ al finalizar la comida. Y es en ese punto que las sopas y caldos desgrasados nos pueden ayudar.

Al ser calientes contribuyen a generar saciedad, especialmente las sopas caseras de verduras. Si sólo contienen vegetales (menos papa y batata) su contenido calórico es bajo y además aportan minerales y nutrientes.

Si no podés preparar una sopa casera, un saldo dietético en sobre también ayuda y además vienen en riquísimos sabores. ¡Animate a incorporarlos a tu dieta!

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